martes, 10 de marzo de 2015

Coulant de chocolate

Tras decidirme a probar a hacerlo y varias pruebas después, con las que podéis comprobar la clase de "dieta" que estamos haciendo ¡jajajajaja!, voy a colgar la receta del exquisíiiiiiiiiisimo coulant de chocolate.
La verdad es que es un postre muy fácil de preparar, fácil de guardar y rapidísimo de hacer para poder sacarlo en el momento ideal tras una comida. Se come templadito, recién sacado del horno y tras unos minutos de reposo para que no queme.
Podemos preparar la mezcla y hacerla al momento o para ser más prácticos, podemos hacerlo, congelarlo en crudo sin hornear en: vasitos, flaneras desechables de aluminio, recipientes que aguanten el horno... y meterlos en el horno cuando estemos por el segundo plato.
¡No apto para adictos al chocolate porque si lo pruebas no podrás deshacerte de esa adicción!
Animaros a hacerlo porque es muy sencillo y lo más importante, está de vicio.

Ingredientes para dos coulant no muy grandes:
  • 40 gramos de chocolate para fundir (más de 60% de cacao). Yo suelo utilizar los de Nestlé postres negro y normal.
  • 2 cucharadas soperas de azúcar glasé
  • 2 cucharadas soperas de harina tamizada
  • 1 huevo
  • 1 cucharada y media de mantequilla
  • 1 pizca de sal
  • un chorrito pequeño de cointreau, ron... (opcional)
Fundimos el chocolate y la mantequilla al baño maría o en el microondas a baja temperatura y de poquitos en poquitos (15 seg. remover, 15 seg. remover...) para que no se queme el chocolate. Añadimos también el licor si nos gusta.
Separamos la yema de la clara. Batimos la yema con la mitad de azúcar por un lado hasta que quede algo más blanca. Batimos la clara por otro lado y cuando esté casi a punto de nieve, añadimos el resto del azúcar y terminamos de montar (con un tenedor vale, aunque podemos usar varillas eléctricas)
Añadimos la mezcla de chocolate a la yema con azúcar y mezclamos con cuidado con una lengua o cuchara de madera.
Agregamos las claras montadas al resto de la mezcla con mucho cuidado y con movimientos envolventes para no perder el aire que hemos metido con el batido.
A esa mezcla, vamos añadiendo poco a poco la harina tamizada (pasada por un colador o tamiz) y seguimos integrando todo con movimientos envolventes y suaves. Echamos una pizca de sal.
Untamos con mantequilla y cacao en polvo o harina los moldes si los queremos desmoldar en un plato, si no, no hace falta. Vertemos la mitad de la mezcla en cada molde.

En este momento podemos optar por dos cosas: hornearlo en ese preciso instante o congelarlo y así podremos hornearlo cuando nos haga falta y ya lo tendremos preparado con antelación.

Para hornear, tan solo precalentar el horno a 200 grados, meter los coulant y bajar la temperatura a 180 grados Dejarlos 8-10 minutos nada más. Sacar y dejar templar.
Lo ideal es que quede una ligera película exterior cuajada a modo de bizcocho y un interior líquido, pero podéis hacerlo más o menos según vuestro gusto si no os va tan líquido.
¡A disfrutar!




Este un poquito más hecho

miércoles, 4 de marzo de 2015

Cupcakes de zanahoria

Estos pastelillos están de vicio. Puedes hacer la receta como magdalenas o como un bizcocho para hacer una tarta, eso si, está buenísima con frosting de crema de queso por encima, sin duda. Si no te gustan muy especiados, no te pases con las especias. Yo los hago con harina integral, pero los he hecho con harina normal, salen más jugosos.

Ingredientes:

  • 180 gramos de azúcar moreno
  • 30 ml. de leche
  • 2 huevos
  • 145 ml. de aceite de oliva suave
  • 180 gramos de zanahoria rallada
  • 50 gramos de nueces partidas
  • 180 gramos de harina blanca o integral
  • 1 cucharilla de canela molida
  • 1 cucharada de levadura química en polvo
  • 1 pizca de sal y nuez moscada
Ponemos primeramente el horno a precalentar a 180 grados arriba y abajo.
Mezclamos en un bol los ingredientes secos: la harina tamizada, la levadura, la sal, la canela y la nuez moscada.
Rallamos la zanahoria y reservamos.
En otro bol, batimos los huevos con el azúcar y añadimos la leche. Luego incorporamos el aceite. Añadimos los ingredientes secos y removemos para mezclar bien. Por último, añadimos la zanahoria rallada y las nueces y mezclamos otra vez.
Ponemos las cápsulas de magdalena en los huecos del molde de aluminio o silicona y las vamos rellenando hasta la mitad (todo lo más hasta 2/3 partes) con ayuda de un cazo, una cuchara o una cuchara de helado.
Metemos al horno unos 15 minutos hasta que estén hechas por dentro (podemos pinchar con un palillo y si sale seco es que ya están)




Estos llevan una buttercream teñida de verde


Una idea de decoración, con un frosting teñido de morado,
frutos secos tostados y sirope de chocolate

Yo los suelo decorar con un frosting de queso hecho con 225 gramos de queso crema de untar frío, 75 gramos de mantequilla a temperatura ambiente, 100 gramos de azúcar glasé tamizada y un poco de esencia de vainilla.
Batimos bien la mantequilla con unas varillas eléctricas, vamos echando el azúcar tamizada poco a poco y seguimos batiendo bien hasta que la mezcla blanquee. Luego echamos el queso crema y la esencia de vainilla y batimos todo bien hasta que quede una crema suave pero consistente. Metemos en una manga pastelera y enfriamos un poco en la nevera antes de decorar.

jueves, 19 de febrero de 2015

Bizcocho Genovés

El otro día fue el cumpleaños de mi chico y decidí hacerle una tarta algo diferente; así que decidí hacerla con bizcocho genovés, que nunca había hecho. Aunque dicen que: ¡los experimentos con gaseosa!, yo casi siempre hago caso omiso en esto de la cocina; así pasa, que a veces meto la pata y no sale como yo pensaba. En este caso no fue así; salió como yo quería y realmente bueno.
El bizcocho genovés es uno de los más básicos en pastelería. No contiene casi grasa y es muy esponjoso y ligero, debido a la introducción de aire en la masa. Es perfecto para rellenar y obtener pasteles ligeros. Se corta muy bien y se desmiga mucho menos que otros, además, absorbe muy bien los líquidos por lo que se puede emborrachar con lo que queramos: almíbar, licor reducido, zumo de naranja o jarabe de naranja, limón, mermelada ligera, unas natillas ligeras...
Si no os hacéis aun a la idea de como queda, es como los bizcochos de los pastelillos esos cuadrados borrachos de las pastelerías, bueno... pondré fotos, jajaja.

Ingredientes para un bizcochito que se puede cortar en dos por la mitad y rellenar. Si queremos una tarta más alta como yo hice, hacemos dos hornadas con doble de ingredientes o primero uno y luego hacemos el otro:
  • 30 gramos de mantequilla (se puede hacer sin ella)
  • 4 huevos
  • 120 gramos de azúcar glacé tamizada
  • 120 gramos de harina de trigo tamizada
  • aroma de vainilla (opcional)
Encendemos el horno a 180 grados arriba y abajo.
Untamos un molde con mantequilla y luego espolvoreamos harina (para que no se pegue la masa)
Separamos las yemas de las claras, procurando que en las claras no caiga nada de yema y que el bol donde batamos las claras esté perfectamente limpio y seco. Batimos las yemas con unas varillas y con la mitad del azúcar glasé y el aroma de vainilla si se desea y reservamos.
Batimos las claras, preferiblemente con unas varillas eléctricas si no queremos dejarnos el brazo y cuando estén casi montadas, añadimos el resto del azúcar glasé. Una vez montadas a punto de nieve (que queden duritas y no se caigan del bol), añadimos las yemas batidas poco a poco, incorporándolas con una lengua o cucharón, con movimientos lentos y envolventes, ya que no queremos que las claras pierdan el aire que tienen. En este momento, si queremos, añadimos la mantequilla derretida en el microondas si se desea (se puede hacer sin mantequilla)

Una vez las claras y las yemas juntas, con poquitos movimientos envolventes, vamos añadiendo poco a poco la harina tamizada y seguimos con la lengua o el cucharón envolviendo la mezcla poquito a poco para que no pierda consistencia.

Una vez todo junto, vertemos en el molde y metemos unos 30 minutos. Comprobamos con un palillo que está echo. Se tostará algo la parte superior. Ya lo podéis probar que es muy bueno y muy agradecido para tartas porque no se desmorona. Yo personalmente lo corto por la mitad con una lira (instrumento como una sierra de marquetería que va a ras de la encimera y corta a la misma medida por igual)

La tarta que hice de cumpleaños le puse un almíbar de ron (vaso de agua. algo menos de azúcar al fuego y cuando ha cocido un poco, echamos el ron y dejamos que se evapore el alcohol) para emborrachar el bizcocho, un piso rellenos de ganache de chocolate, otro con mermelada de ciruela para dar un toque ácido que me encanta y frosting de crema de queso. La bañé con cobertura de chocolate que quedó crujiente y la decoré con frosting de queso y fresas frescas.






martes, 17 de febrero de 2015

Mug Cake de Nutella

Esta cosa tan buena está ahora súper de moda; la venden industrial en supermercados. Pero, nada mejor como hacerla tu misma/o y así, por lo menos, sabes lo que lleva. Es calórico, claro, pero no tienes por qué comerlo todos los días, sino cuando te de un antojo de dulce, para un postre rápido en un momento en que no sepas qué hacer...
Es muy sencillo y solo necesitas una taza apta para microondas y los ingredientes que a continuación te digo. Lo podemos hacer de muchos otros sabores.

Ingredientes para una taza de unos 300 ml:
  • 3 buenas cucharadas de Nutella
  • 1 cucharada de aceite de oliva suave
  • 1 huevo
  • 3 cucharadas de azúcar
  • 2 cucharadas de leche
  • 3 cucharadas de harina
  • 1 cucharada de cacao en polvo sin azúcar (no vale colacao o similar; yo uso uno de lata valor, de color dorado)
  • 1 pizca de levadura química tipo royal (1/4 cucharadita)
Mezclamos el aceite, el huevo y la leche. Añadimos el azúcar, incorporamos la nutella. Luego la harina, el cacao y la levadura. Lo integramos todo con unas varillas para airear la mezcla y batirlo bien.
Vertemos en un taza apta para microondas y metemos a calentar a máxima temperatura durante minuto y medio aproximadamente. Sacamos y tocamos un poco por encima y si vemos que está muy tierno aun, metemos diez segundos más. Cuidado que se pasa rápido y se queda un bizcocho duro y seco. El truco es que quede tierno por dentro, como semi crudo. Esta´muy bueno , se puede compartir y se hace rapidísimo. ¡Qué más queréis amantes del chocolate!



Frosting de queso crema

Esta receta  es ideal para decorar cupcakes o para rellenar y decorar tartas. Es una crema de queso que he modificado para que no quede excesivamente dulce y esté deliciosa. Si la buttercream de mantequilla y azúcar os parece demasiado dulce para las decoraciones, probad esta modalidad y quedaréis encantados. Va perfectamente con tartas o cupcakes de zanahoria, para red velvet, relleno de tartas... Es muy sencilla, lo importante es la paciencia y el tener los ingredientes en su punto de temperatura. Además, decir que es mucho más fácil hacerla con una batidora de varillas eléctrica o con un robot con varillas, ya que necesita algo de tiempo de batido.

Ingredientes para unos 12 cupcakes o relleno de un piso de tarta. Si se quiere hacer más, doblar cantidades:
  • 75 gramos de mantequilla a temperatura ambiente (no líquida)
  • 100 gramos de azúcar glacé o icing sugar
  • 225 gramos de queso crema (tipo philadelphia), frío
  • Esencia de vainilla en pasta o gel
Batimos la mantequilla primero, bien batida hasta que blanquee; luego vamos añadiendo el azúcar tamizado con un colador o tamiz hasta que la integremos por completo. Veremos que la mezcla al principio se ve como polvo o grumos pero si tenemos paciencia quedará suave y cremosa y más blanca. Una vez integrada, echamos la esencia deseada. Posteriormente y de una vez, echamos la crema de queso bien fría y seguimos batiendo. Podemos ayudarnos de un lengua para ir bajando lo que se va quedando en las paredes del bol. Una vez todo integrado y tras 5 minutos de batido más o menos, podemos reservar en la nevera hasta que lo vayamos a utilizar.
Si queremos darle un aspecto más vistoso, con ayuda de una lengua, podemos teñirlo con algún colorante para que quede más vistoso a la hora de decorar algún cupcake o tarta.
Una vez decorada la tarta, aguanta hasta 2-3 días en la nevera al llevar crema de queso. No dejar fuera de la nevera.

viernes, 13 de febrero de 2015

Cupcakes de vainilla

Esta es una receta básica para aprender a hacer cupcakes. La diferencia entre éstos y nuestras magdalenas es que, los cupcakes son como unas tartas en miniatura, es decir, no son simples magdalenas para mojar, sino pequeños pastelitos, que como tal, van decorados y rellenos como si fueran auténticas tartas personalizadas.
Hay infinidad de sabores, de recetas, de combinaciones, pero la base es una magdalena más jugosa que las que conocemos y con diferentes rellenos y sabores y una decoración en crema por encima. A partir de ahí y según nuestro gusto y nuestra imaginación podemos hacer infinidad de variedades, desde las más comunes como ésta que voy a explicar, hasta más raras como los de cerveza negra, especias, zanahoria, o incluso salados.
Estos de vainilla son los clásicos, como yo los llamo. Para probar, podemos empezar por estos y luego ir variando. Os dejo dos variedades, en una se utiliza mantequilla y en la otra aceite como en nuestras magdalenas.

Ingredientes para unos 12-18 cupcakes:
  • 110 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • 225 gramos de azúcar
  • 2 huevos a temperatura ambiente
  • 250 gramos de harina
  • 1 cucharadita y media de levadura química (Royal roja)
  • 120 ml. de leche
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (mejor en pasta o gel, no líquido)

Ingredientes para la variedad sin mantequilla:
  • 150 gramos de aceite de girasol
  • 150 gramos de azúcar
  • 150 gramos de harina
  • 3 huevos
  • 2 cucharaditas de levadura
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
Precalentamos el horno a 180 grados.
Tamizamos la harina y la levadura con un colador o tamiz y reservamos.
En un bol, batimos el azúcar con la mantequilla hasta que esté cremosa. Luego, vamos añadiendo los huevos uno a uno para que se integren bien. Añadimos el extracto de vainilla. Añadimos la mitad de harina con la levadura y batimos, luego la mitad de la leche y seguimos batiendo, luego lo que queda de harina y lo que queda de leche y terminamos de batir.
Repartimos la mezcla en las cápsulas, rellenando solo hasta la mitad o todo lo más 2/3 del molde. Metemos al horno unos 20 minutos con la rejilla en el centro y el horno encendido arriba y abajo, sin ventilador. Podemos comprobar que están listos si al hundir un palillo, sale limpio. Sacamos del horno y mantenemos 2 minutos en el molde de metal e inmediatamente los sacamos a una rejilla para que se enfríen (si no, se abrirán las cápsulas)
Dejamos enfriar por completo antes de decorar.
Podemos quitar un pedacito del centro con un descorazonador y rellenar con lo que queramos para que quede más jugoso: chocolate, mermelada, frutos rojos en compota, dulce de leche...luego, volvemos a poner el pedacito de bizcocho que hemos quitado y decoramos por encima.

Ingredientes para la decoración básica o buttercream de vainilla:
  • 200 gramos de mantequilla en pomada (fuera de la nevera)
  • 200 gramos de icing sugar o azúcar glass
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
Ponemos todo menos el azúcar a batir (varillas eléctricas o robot con varillas). Vamos añadiendo poco a poco el azúcar, con cuidado que ponemos la cocina perdida de polvo. Una vez todo integrado, tener paciencia e ir batiendo a mayor velocidad unos 5 minutos hasta que quede una mezcla homogénea y cremosa.
Para mi gusto, la buttercream así me está demasiado dulce. Os enseñaré otras maneras de decorar los cupcakes en otras recetas que son menos empalagosas.

jueves, 5 de febrero de 2015

Masa de Pizza

Hacer una pizza casera es muy sencillo y encima estará más buena que las compradas porque la hacer a tu gusto. Yo de momento, te pongo mi receta de la masa de pan de la pizza; el resto lo pones tú, jejejeje.

Ingredientes:
  • 200 gramos de harina
  • 100 gramos de agua tibia
  • 5 gramos de levadura seca de panadero (no es la Royal roja, fijaros que ponga de panadero o de pan)
  • 1 cucharadita de aceite de oliva
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 pizca de azúcar
  • tomillo u orégano seco si se desea
Hacemos un volcán en la encimera o en un bol directamente y ponemos los demás ingredientes en el centro. Amasamos muy bien la masa, hacemos una bola con ella y la dejamos reposar a temperatura ambiente una hora más o menos hasta que fermente y crezca.
Estiramos la masa, rellenamos al gusto y al horno.

Masa quebrada

Esta masa es muy socorrida para la elaboración de quiches, empanadas, bases de tartas, tartaletas... Además, a mi me queda mucho mejor que las que vienen congeladas de supermercado y se hace muy rápido.
Se puede usar tanto para recetas saladas como dulces.

Ingredientes:
  • 150 gramos de harina
  • 75 gramos de mantequilla
  • 1 huevo
  • sal
En un bol, tamizamos la harina y añadimos la mantequilla fría, sí, fría. Amasamos hasta que esté como galleta desmenuzada. Añadimos el huevo y una pizca de sal y amasamos hasta formar una bola suave. Envolvemos en papel film y dejamos reposar 1 hora en la nevera.

Para usarla, enharinamos nuestra encimera y estiramos la masa con ayuda de un rodillo hasta poder cubrir el molde que queramos hacer para la base, si es para una quiche o tartaleta o cortamos en dos y estiramos para hacer una empanada.
Si vamos a hacer una quiche, hay que hornear antes la tartaleta de masa para luego echar el relleno y que no se desparrame; por ello, cubrimos bien las paredes del molde que queremos usar (previamente preparado con mantequilla y harina para que no se pegue a los laterales) con la masa, sobrepasando los bordes y luego pasamos el rodillo y cortamos el sobrante a ras del borde. Pinchamos con un tenedor por la base para que no suba y echamos unos garbanzos que cubran el fondo. Horneamos unos 10-15 minutos a 180 grados y sacamos y rellenamos. Luego la meteremos otra vez en el horno con la mezcla líquida.


Tataki de atún

¡Os quejaréis de estas recetas tan fáciles que os cuento! Bueno, luego a luego pondré alguna más elaborada.
Esta, también es un clásico de algunos nuevos sitios de tapas. Pero para que te cobren una "pasta", para eso, te das un capricho y la haces un día en casa.
Se trata del famoso Tataki de atún. Se trata de pescado ligerísimamente hecho, bueno, casi crudo; por eso y debido al "anisakis", yo prefiero comprarlo fresco y congelarlo ya limpio en casa o comprarlo directamente en grandes superficies comerciales, ya que en la mayoría de ellas lo venden como "producto descongelado" (leerlo en la etiqueta o preguntarlo)
No lo encontraréis como "atún rojo" porque esa variedad de atún es carísimo y no se consigue así como así, pero sí lo distinguiréis por su intenso color rojo. Las mejores piezas para esta elaboración son el solomillo de atún, tacos de atún y lomo de atún. La ventresca es más indicada para la brasa, ya que tiene mucha más grasa veteada.

Ingredientes:
  • Atún rosado o rojo en lomos
  • Semillas de sésamo tostado
  • Wasabi, que es una pasta de rábano picante asiática de color verde. Se encuentra en grandes superficies (si se desea)
  • Salsa de soja
Cortamos el lomo a lo largo, no dejando las piezas demasiado finas, más bien gruesas. Los rebozamos en sésamo y lo ponemos en una sartén bien caliente con un poco de aceite de oliva. Sellamos rápidamente por las cuatro caras (30 segundos cada cara) y sacamos a una tabla de cortar.
Con un cuchillo bien afilado, cortamos en filetes ni muy delgados ni gordos (1/2 cm). Los presentamos bien en un plato y comemos con palillos japoneses y un cuenquito con wasabi y soja para mojar. Os lo recomiendo.




martes, 3 de febrero de 2015

Pollo en pepitoria

Esta receta es muy tradicional. Yo la he hecho pocas veces, lo reconozco, pero sale muy buena. Si sois unos fans del "moje" con pan, es un buen plato para ello; y si no debéis mojar en exceso, cortaros un poquito, jejejeje.
Yo soy un poco caos con las medidas, así que según lo que comáis, así ponéis de pollo, ¿ok?



Ingredientes:
  • Un pollo (si es de los naranjas esos de corral, mejor)
  • Una cebolla grande
  • Vino Blanco (el jerez es más aromático, pero si no, de vuestra zona)
  • Almendra cruda
  • Dos huevos cocidos
  • Unas hebras de azafrán
  • Caldo de pollo
  • poquita harina
  • dos dientes de ajo
  • pan
  • sal y pimienta
  • aceite de oliva 
Tostamos unas hebras de azafrán en una sartén. Cortamos el pollo en trozos hermosos (no pequeñitos) y los salpimentamos. Los pasamos ligeramente por harina y los sellamos en aceite de oliva en una sartén. Los sacamos. Cortamos la cebolla en juliana muy fina o daditos muy pequeños (como queramos), la echamos en una cacerola ancha donde haremos el pollo y la sofreimos a fuego no muy fuerte con aceite de oliva procurando que no se dore. Añadimos las tajadas de pollo, el azafrán tostado y seguidamente un vasito de vino blanco. Luego cubrimos prácticamente lo que queda con caldo de pollo y ponemos a cocer a fuego suave.
Aparte, en un mortero, majamos dos dientes de ajo, la almendra cruda, dos rebanadas de pan frito y las yemas de los huevos (podemos ayudarnos con algo de caldo de la cacerola). Lo volcamos todo a la olla del pollo. Dejamos cocer y reducir la salsa unos 35 minutos y para finalizar, picamos las claras de los huevos para decorar. Buenísimo.

Bizcocho

Esta receta es facilísima y muy socorrida para el desayuno o la merienda. Es la típica receta de bizcocho, la clásica y rápida. Según el molde en que lo hornees, te servirá para comer solo o mojado en leche, café...si lo haces gordito y si lo haces más delgado y haces varios, podrás montar una tarta de varios pisos (aunque también puedes hacerlo gordito y cortarlo y rellenarlo.
Esta receta me la han pedido varias personas no muy diestras con el horno y los dulces, así que va para ellas.



Ingredientes:
  • 3 huevos
  • 1 yogur de limón
  • 3 vasitos de yogur llenos de harina
  • 2 vasitos de yogur de azúcar
  • 1 vasito de yogur de aceite de girasol u oliva muy suave
  • 1 sobre de levadura química (tipo Royal)
  • Ralladura de un limón (sólo lo amarillo, por favor)
  • mantequilla y harina para  que no se nos pegue el molde
Precalentamos el horno a 180 grados arriba y abajo.
Añadimos poco a poco los ingredientes y mezclamos con varillas o batidora (la mezcla admite al final otros ingredientes que nos gusten: pasas, nueces, frutos rojos... Echamos en el molde bien untado con mantequilla y harina y al horno unos 30-35 minutos según sea el molde más alto o ancho. Podemos pinchar tras esos minutos con un cuchillo y si sale seco... ¡Ya está!

sábado, 31 de enero de 2015

Utensilios para hacer Cupcakes

Esta no es una receta como tal. Ya que hay gente que me ha pedido recetas de este dulce americano que se ha puesto tan de moda hace algunos años, he decidido hacer una entrada con los utensilios básicos y no tan básicos que necesitaremos para hacer estas mini tartas tan exquisitas. Estos utensilios, algunos los podéis encontrar en tiendas normales, chinos, grandes almacenes... y otros en tiendas especializadas de repostería (ahora hay muchas que además envían por internet a buenos precios)


  • Molde de metal para una docena de cupcakes
  • Robot batidor o simplemente batidora de varillas. 





  • Cápsulas de papel; las que mejor aguantan son las marcas Culpitt y House of Marie, aunque valen cualquiera para hacer una magdalena. 

  • Descorazonador. A mi me es muy útil para hacerlos rellenos. 
  • Fondant, si queremos hacer decoraciones, pero no es imprescindible.
  • Colorantes en pasta o gel; líquidos no funcionan tan bien (marcas como Wilton o Sugarflair). Tampoco son imprescindibles aunque los cupcakes suelen ser vistosos en colores. 
  • Juego de estecas para modelar el fondant y rodillo de plástico para fondant. No son imprescindibles a no ser que quieras hacer decoraciones con fondant. 
  • Mangas desechables y boquillas. 
  • Cortantes de fondant, moldes de silicona, texturizadores, pinceles... No son imprescindibles

  • También, muy importantes son los aromas o extractos (vainilla es el más utilizado, pero hay infinidad: avellana, fresa, mora, canela...)

Pasta fresca

Hoy tenemos un buen día de sol, pero como hace muchísimo aire, me voy a quedar esta tarde en casa. He pensado dejaros mi receta de la pasta fresca, pues estoy un poco a dieta de grasas y carbohidratos tras las Navidades y me comería un buen plato de esto; pero como aún no puede ser... me alimento escribiendo la receta, jajaja (aunque creo que la haré más pronto de lo que yo pensaba).
Hacer pasta fresca es muy sencillo, más de lo que pensáis. Si hacéis demasiada se puede perfectamente congelar y luego cuando la quieras hacer, solo tienes que echarla congelada al agua hirviendo con sal y en dos minutillos la tienes.
Puedes hacer la sencilla pasta larga: espaguetti, tallarines, papardelle, canelón, lasagna... o pasta rellena: ravioli, tortellini...
Personalmente, yo tengo una máquina de pasta que me compré en Gales hace ya bastantes años con la que vas pasando la masa por su rodillo y dejándola cada vez más fina, para luego pasarla por los accesorios de corte; pero se puede preparar perfectamente con un rodillo y un cuchillo bien afilado.



Ingredientes para 3-4 personas:
  • 300 gramos de harina (si puede ser de fuerza mejor, pero yo la he hecho también con nornal) o harina de sémola de trigo.
  • 3 huevos
  • 1 cucharadita aceite de oliva
  • 1 poco de sal
Se hace un volcán con la harina y se echan los huevos, el aceite y la sal en el centro, se va amasando con una mano de dentro a fuera hasta que no quede huevo líquido. Luego lo amasamos sobre la mesa de trabajo o la encimera hasta que quede una bola lisa y suave. La envolvemos en papel de plástico y la dejamos reposar una hora. Luego la cortamos en trozos más fáciles de manejar y la estiramos con la máquina poco a poco o con un rodillo, procurando que no se pegue, añadiendo harina en la mesa si es necesario. La dejamos bien finita. Si tenemos máquina, cortamos con el cortador como queramos y si es a mano, envolvemos cual rollito la masa y la cortamos finita o más gruesa con un cuchillo afilado. Desenredamos el rollito y las dejamos en nidos encima de la mesa.
Ponemos en una olla, bastante cantidad de agua con sal a hervir y cuando lo haga, echamos la pasta un minuto nada más, escurrimos y ¡¡¡a la salsa que más os guste!!!
Si queremos hacer pasta rellena, pensamos un buen relleno como: carne guisada, queso gorgonzola con piñones, espinacas con queso parmesano, ricotta con aceitunas... y solo tenemos que pararnos en el paso de estirar la pasta; la ponemos encima de la mesa y echamos un poquito de relleno cada 4 centímetros más o menos. Cuando tenemos toda la placa con el relleno, pintamos con agua los bordes, ponemos otra lámina de pasta encima y cortamos con un cuchillo, con un cortapastas (venden en los chinos) o con moldes de ravioli en forma de sello.











jueves, 29 de enero de 2015

Suizos

Esta receta es riquísima también. A mí me encantan los bollos suizos. Ideales para meriendas, desayunos, para los niños y mayores.

Ingredientes para unos 8 bollitos suizos:

  • 90 gramos de leche
  • 100 gramos de azúcar
  • 60 gramos de mantequilla
  • 25 gramos de levadura fresca
  • 2 huevos
  • 275 gramos de harina
  • una pizca de sal
  • agua de azahar, 1 huevo y azúcar para adornar
Ponemos en un bol la leche, el azúcar y la mantequilla, batimos bien con unas varillas y agregamos la levadura y los huevos. Batimos hasta que nos quede una masa sin grumos y echamos la harina y la pizca de sal. Integramos todos los ingredientes con las varillas y dejamos reposar hasta que doble la masa su volumen, más o menos unos 45 minutos.
Aunque la masa de los bollos suizos estará algo pegajosa, intentaremos con mucho cuidado, partirla en ocho trozos. Esos trozos les damos forma de bola y los dejamos reposar en una bandeja de horno a la que habremos puesto papel para horno. Dejamos reposar otra vez una hora y media y seguirán creciendo. Practicaremos un corte ligero en la mitad con una cuchilla o cuchillo bien afilado, los pintamos con huevo batido y mezclamos tres cucharadas de azúcar con unas gotas de agua de azahar. Echamos  la mezcla en el corte de los bollos y lo horneamos unos 10 minutos a unos 250 grados (máxima temperatura) en la parte más baja del horno pero sin que toque la base del mismo.

Magdalenas

Este es un clásico en mi casa; siempre las hacemos cuando tenemos tiempo. He de decir que es una receta de mi tía Angelines (excelente cocinera en su casa), con la que comparto consejos de cocina y a la que mando un abrazo. No tienen nada que ver con las que compras. ¡Pruébalo!

Os voy a poner las medidas para hacer magdalenas para "una boda", es decir, para una familia grande. Si no quieres tantas, divide a la mitad todos los ingredientes. ¡Ojo con el tiempo de reposo!

  • 1 litro de leche entera
  • 1 kilo de harina
  • 1 kilo de azúcar
  • 1 litro de aceite de girasol
  • 12 huevos
  • 12 gaseosas de papelillo (cada una lleva dos sobres)
  • Ralladura de un limón
Es súper sencilla la elaboración. Se baten primero los huevos con el azúcar y luego lo demás con la batidora. Añadimos la ralladura de limón y nos olvidamos de la masa por lo menos durante 6/8 horas. Podemos ir removiendo la mezcla de vez en cuando porque con las gaseosas va a crecer bastante y así se rompen las burbujas del interior.
Ponemos el horno a calentar a 180 grados con calor arriba y abajo. Buscamos unos moldes de papel (personalmente a mi me gustan los muy grandes); cuanto mejor sean los moldes, más aguantarán y no se abrirán. Si tenemos papeles muy finitos, podemos usar un molde de aluminio de esos que llevan 12 agujeritos para magdalenas y poner los papelillos dentro, así no se abrirán.
Echamos con un cazo pequeño la masa en los papeles de magdalenas, más a menos hasta las 2/3 partes del molde y las vamos poniendo en la placa del horno. Una vez tenemos 10-12 magdalenas en la placa (cuidado con juntarlas demasiado, fundamental dejar separación entre ellas), echamos un poco de azúcar blanca encima de cada una y metemos al horno unos 20 minutos. El tostado característico nos dirá que están echas.

Veis, estas se hicieron con papeles muy flojos y se han abierto.

miércoles, 28 de enero de 2015

Guacamole

¡Buenas, otra vez!, jejeje
Seguimos hoy con otra receta sencilla, internacional y que sirve para cualquier picoteo o aperitivo, el famoso "guacamole". Sé que es una receta sencilla, pero aun así, hay gente que me la ha pedido, así que, yo obedezco órdenes, jajajaja. Es muy fácil y no necesita encender los fogones, además la podemos hacer con los más pequeños que se lo pasarán "pipa".
Es indicado para acompañar una comida mejicana de fajitas, burritos... o simplemente en algún canapé o en un cuenco para comer con unos nachos o palitos de pan.

Para un bol de guacamole necesitas:
  • Dos aguacates maduros
  • Una cebolleta mediana
  • Uno o dos tomates rojos pero duritos
  • un poquito de chile o guindilla roja fresca cortadita si se quiere algo picante
  • medio limón
  • cilantro fresco
  • pizca de pimienta
  • sal al gusto
  • un chorrito de aceite de oliva
Cortamos primeramente la cebolleta en dados pequeños y reservamos. Pelamos los tomates con una puntilla bien afilada o los escaldamos para poderlos pelar; seguidamente los cortamos en daditos del tamaño de la cebolleta y los juntamos con ésta. Pelamos y deshuesamos los aguacates (sabéis que se hace muy fácil con una cuchara sopera y con el filo de un cuchillo pinchamos, giramos y sacamos el hueso) para luego meterlos en un bol y aplastarlos con un tenedor (no me gusta el aguacate crema como de batidora, me gusta en tropezones). Añadimos el limón que además de dar sabor nos ayuda a que no se oxide. Juntamos en el bol la cebolleta, los tomates y el aguacate y salpimentamos, añadimos el chile cortadito si se desea, el cilantro fresco recién cortado y un chorrito de aceite de oliva. Mezclamos y ¡listo!


Hummus

¡Hola a todos/as!
A ver si me pongo manos a la obra, porque este blog me está costando más que "la obra de El Escorial"
Hoy, voy a compartir una receta sencillísima, que no necesita encender el fuego, ligera y que la puedes hacer en cualquier momento como un aperitivo, entrante o acompañamiento. Se trata del famoso "hummus", de origen árabe, muy saludable, tal y como algunos artículos de nutrición recogen "Los beneficios desconocidos del hummus" (ABC, 18/3/2014) 
Además de ser muy económico para el bolsillo, es una buena manera de consumir legumbres para personas como yo, a las que guisadas nos sientan peor y un entretenimiento para los más pequeños de la casa que lo ven como una comida muy divertida. Yo personalmente lo acompaño con colines o regañás, además de con verduritas crudas en bastones (crudités): zanahoria, apio, pepino...

Para un cuenco de hummus para 2/3 personas necesitamos (las cantidades se pueden modificar al gusto):
  • Un bote de garbanzos cocidos de los pequeños
  • Medio diente de ajo grande o uno pequeño
  • Dos cucharadas de tahina (pasta de sésamo tostado), pero como sé que os va a ser difícil y algo caro conseguirla, sencillamente batimos sésamo tostado con un chorrillo de agua en el vaso de la batidora.
  • Medio limón exprimido
  • un chorrito de aceite de oliva
  • una cucharadita de café con colmo de comino en grano, machacado en el mortero
  • una pizca de pimienta
  • sal al gusto
  • si se desea, un poquito de pimentón dulce
Batimos primeramente el sésamo en el vaso de la batidora con un chorro de agua. Cuando tengamos una pasta, añadimos los garbanzos escurridos y pasados por el agua fría del grifo y seguimos batiendo. Si vemos que la pasta es demasiado espesa y no podemos mover la batidora, añadimos un poquito más de agua. Seguidamente añadimos todo lo demás: el ajo, el limón, el comino, la pimienta, la sal y el pimentón si se desea. Para terminar, un chorrito de aceite de oliva. Echamos en un bol y... ¡a disfrutar!




lunes, 19 de enero de 2015

Atún encebollado

Os dejaré una elaboración que copié de un bar de Figueras y que me pareció tan sencilla y tan exquisita y delicada que no dudé en hacerla en cuanto volví a casa.
  • Un trozo de lomo de atún rojo en dados grandes, previamente descongelado (cantidad según comensales) He de decir que yo lo consigo en Alcampo o Carrefour en bandejitas o en la pescadería y ya es producto descongelado.
  • Cebolla
  • Soja
  • Sésamo

Se pone a macerar el atún con un poco de soja en un bol y lo dejamos en la nevera.
Cortamos la cebolla finita en juliana y la pochamos en una sartén hasta que quede doradita. Le añadimos una cucharada de azúcar y la terminamos de caramelizar.
En una sartén antiadherente a fuego fuerte y con un poquito de aceite, salteamos rápidamente el atún hasta que se selle por los lados pero que quede poco hecho por dentro. Lo echamos directamente en un plato, añadimos sésamo tostado y la cebolla caramelizada por encima.

¡Exquisito, muy suave y digestivo para los que os gusta el pescado poco hecho!