¡Buenas, otra vez!, jejeje
Seguimos hoy con otra receta sencilla, internacional y que sirve para cualquier picoteo o aperitivo, el famoso "guacamole". Sé que es una receta sencilla, pero aun así, hay gente que me la ha pedido, así que, yo obedezco órdenes, jajajaja. Es muy fácil y no necesita encender los fogones, además la podemos hacer con los más pequeños que se lo pasarán "pipa".
Es indicado para acompañar una comida mejicana de fajitas, burritos... o simplemente en algún canapé o en un cuenco para comer con unos nachos o palitos de pan.
Para un bol de guacamole necesitas:
- Dos aguacates maduros
- Una cebolleta mediana
- Uno o dos tomates rojos pero duritos
- un poquito de chile o guindilla roja fresca cortadita si se quiere algo picante
- medio limón
- cilantro fresco
- pizca de pimienta
- sal al gusto
- un chorrito de aceite de oliva
Cortamos primeramente la cebolleta en dados pequeños y reservamos. Pelamos los tomates con una puntilla bien afilada o los escaldamos para poderlos pelar; seguidamente los cortamos en daditos del tamaño de la cebolleta y los juntamos con ésta. Pelamos y deshuesamos los aguacates (sabéis que se hace muy fácil con una cuchara sopera y con el filo de un cuchillo pinchamos, giramos y sacamos el hueso) para luego meterlos en un bol y aplastarlos con un tenedor (no me gusta el aguacate crema como de batidora, me gusta en tropezones). Añadimos el limón que además de dar sabor nos ayuda a que no se oxide. Juntamos en el bol la cebolleta, los tomates y el aguacate y salpimentamos, añadimos el chile cortadito si se desea, el cilantro fresco recién cortado y un chorrito de aceite de oliva. Mezclamos y ¡listo!
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