martes, 17 de febrero de 2015

Frosting de queso crema

Esta receta  es ideal para decorar cupcakes o para rellenar y decorar tartas. Es una crema de queso que he modificado para que no quede excesivamente dulce y esté deliciosa. Si la buttercream de mantequilla y azúcar os parece demasiado dulce para las decoraciones, probad esta modalidad y quedaréis encantados. Va perfectamente con tartas o cupcakes de zanahoria, para red velvet, relleno de tartas... Es muy sencilla, lo importante es la paciencia y el tener los ingredientes en su punto de temperatura. Además, decir que es mucho más fácil hacerla con una batidora de varillas eléctrica o con un robot con varillas, ya que necesita algo de tiempo de batido.

Ingredientes para unos 12 cupcakes o relleno de un piso de tarta. Si se quiere hacer más, doblar cantidades:
  • 75 gramos de mantequilla a temperatura ambiente (no líquida)
  • 100 gramos de azúcar glacé o icing sugar
  • 225 gramos de queso crema (tipo philadelphia), frío
  • Esencia de vainilla en pasta o gel
Batimos la mantequilla primero, bien batida hasta que blanquee; luego vamos añadiendo el azúcar tamizado con un colador o tamiz hasta que la integremos por completo. Veremos que la mezcla al principio se ve como polvo o grumos pero si tenemos paciencia quedará suave y cremosa y más blanca. Una vez integrada, echamos la esencia deseada. Posteriormente y de una vez, echamos la crema de queso bien fría y seguimos batiendo. Podemos ayudarnos de un lengua para ir bajando lo que se va quedando en las paredes del bol. Una vez todo integrado y tras 5 minutos de batido más o menos, podemos reservar en la nevera hasta que lo vayamos a utilizar.
Si queremos darle un aspecto más vistoso, con ayuda de una lengua, podemos teñirlo con algún colorante para que quede más vistoso a la hora de decorar algún cupcake o tarta.
Una vez decorada la tarta, aguanta hasta 2-3 días en la nevera al llevar crema de queso. No dejar fuera de la nevera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario