Esta receta es muy tradicional. Yo la he hecho pocas veces, lo reconozco, pero sale muy buena. Si sois unos fans del "moje" con pan, es un buen plato para ello; y si no debéis mojar en exceso, cortaros un poquito, jejejeje.
Yo soy un poco caos con las medidas, así que según lo que comáis, así ponéis de pollo, ¿ok?
Ingredientes:
- Un pollo (si es de los naranjas esos de corral, mejor)
- Una cebolla grande
- Vino Blanco (el jerez es más aromático, pero si no, de vuestra zona)
- Almendra cruda
- Dos huevos cocidos
- Unas hebras de azafrán
- Caldo de pollo
- poquita harina
- dos dientes de ajo
- pan
- sal y pimienta
- aceite de oliva
Tostamos unas hebras de azafrán en una sartén. Cortamos el pollo en trozos hermosos (no pequeñitos) y los salpimentamos. Los pasamos ligeramente por harina y los sellamos en aceite de oliva en una sartén. Los sacamos. Cortamos la cebolla en juliana muy fina o daditos muy pequeños (como queramos), la echamos en una cacerola ancha donde haremos el pollo y la sofreimos a fuego no muy fuerte con aceite de oliva procurando que no se dore. Añadimos las tajadas de pollo, el azafrán tostado y seguidamente un vasito de vino blanco. Luego cubrimos prácticamente lo que queda con caldo de pollo y ponemos a cocer a fuego suave.
Aparte, en un mortero, majamos dos dientes de ajo, la almendra cruda, dos rebanadas de pan frito y las yemas de los huevos (podemos ayudarnos con algo de caldo de la cacerola). Lo volcamos todo a la olla del pollo. Dejamos cocer y reducir la salsa unos 35 minutos y para finalizar, picamos las claras de los huevos para decorar. Buenísimo.
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