Esta es una receta básica para aprender a hacer cupcakes. La diferencia entre éstos y nuestras magdalenas es que, los cupcakes son como unas tartas en miniatura, es decir, no son simples magdalenas para mojar, sino pequeños pastelitos, que como tal, van decorados y rellenos como si fueran auténticas tartas personalizadas.
Hay infinidad de sabores, de recetas, de combinaciones, pero la base es una magdalena más jugosa que las que conocemos y con diferentes rellenos y sabores y una decoración en crema por encima. A partir de ahí y según nuestro gusto y nuestra imaginación podemos hacer infinidad de variedades, desde las más comunes como ésta que voy a explicar, hasta más raras como los de cerveza negra, especias, zanahoria, o incluso salados.
Estos de vainilla son los clásicos, como yo los llamo. Para probar, podemos empezar por estos y luego ir variando. Os dejo dos variedades, en una se utiliza mantequilla y en la otra aceite como en nuestras magdalenas.
Ingredientes para unos 12-18 cupcakes:
- 110 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 225 gramos de azúcar
- 2 huevos a temperatura ambiente
- 250 gramos de harina
- 1 cucharadita y media de levadura química (Royal roja)
- 120 ml. de leche
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (mejor en pasta o gel, no líquido)
Ingredientes para la variedad sin mantequilla:
- 150 gramos de aceite de girasol
- 150 gramos de azúcar
- 150 gramos de harina
- 3 huevos
- 2 cucharaditas de levadura
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
Precalentamos el horno a 180 grados.
Tamizamos la harina y la levadura con un colador o tamiz y reservamos.
En un bol, batimos el azúcar con la mantequilla hasta que esté cremosa. Luego, vamos añadiendo los huevos uno a uno para que se integren bien. Añadimos el extracto de vainilla. Añadimos la mitad de harina con la levadura y batimos, luego la mitad de la leche y seguimos batiendo, luego lo que queda de harina y lo que queda de leche y terminamos de batir.
Repartimos la mezcla en las cápsulas, rellenando solo hasta la mitad o todo lo más 2/3 del molde. Metemos al horno unos 20 minutos con la rejilla en el centro y el horno encendido arriba y abajo, sin ventilador. Podemos comprobar que están listos si al hundir un palillo, sale limpio. Sacamos del horno y mantenemos 2 minutos en el molde de metal e inmediatamente los sacamos a una rejilla para que se enfríen (si no, se abrirán las cápsulas)
Dejamos enfriar por completo antes de decorar.
Podemos quitar un pedacito del centro con un descorazonador y rellenar con lo que queramos para que quede más jugoso: chocolate, mermelada, frutos rojos en compota, dulce de leche...luego, volvemos a poner el pedacito de bizcocho que hemos quitado y decoramos por encima.
Podemos quitar un pedacito del centro con un descorazonador y rellenar con lo que queramos para que quede más jugoso: chocolate, mermelada, frutos rojos en compota, dulce de leche...luego, volvemos a poner el pedacito de bizcocho que hemos quitado y decoramos por encima.
Ingredientes para la decoración básica o buttercream de vainilla:
- 200 gramos de mantequilla en pomada (fuera de la nevera)
- 200 gramos de icing sugar o azúcar glass
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
Ponemos todo menos el azúcar a batir (varillas eléctricas o robot con varillas). Vamos añadiendo poco a poco el azúcar, con cuidado que ponemos la cocina perdida de polvo. Una vez todo integrado, tener paciencia e ir batiendo a mayor velocidad unos 5 minutos hasta que quede una mezcla homogénea y cremosa.
Para mi gusto, la buttercream así me está demasiado dulce. Os enseñaré otras maneras de decorar los cupcakes en otras recetas que son menos empalagosas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario