martes, 10 de marzo de 2015

Coulant de chocolate

Tras decidirme a probar a hacerlo y varias pruebas después, con las que podéis comprobar la clase de "dieta" que estamos haciendo ¡jajajajaja!, voy a colgar la receta del exquisíiiiiiiiiisimo coulant de chocolate.
La verdad es que es un postre muy fácil de preparar, fácil de guardar y rapidísimo de hacer para poder sacarlo en el momento ideal tras una comida. Se come templadito, recién sacado del horno y tras unos minutos de reposo para que no queme.
Podemos preparar la mezcla y hacerla al momento o para ser más prácticos, podemos hacerlo, congelarlo en crudo sin hornear en: vasitos, flaneras desechables de aluminio, recipientes que aguanten el horno... y meterlos en el horno cuando estemos por el segundo plato.
¡No apto para adictos al chocolate porque si lo pruebas no podrás deshacerte de esa adicción!
Animaros a hacerlo porque es muy sencillo y lo más importante, está de vicio.

Ingredientes para dos coulant no muy grandes:
  • 40 gramos de chocolate para fundir (más de 60% de cacao). Yo suelo utilizar los de Nestlé postres negro y normal.
  • 2 cucharadas soperas de azúcar glasé
  • 2 cucharadas soperas de harina tamizada
  • 1 huevo
  • 1 cucharada y media de mantequilla
  • 1 pizca de sal
  • un chorrito pequeño de cointreau, ron... (opcional)
Fundimos el chocolate y la mantequilla al baño maría o en el microondas a baja temperatura y de poquitos en poquitos (15 seg. remover, 15 seg. remover...) para que no se queme el chocolate. Añadimos también el licor si nos gusta.
Separamos la yema de la clara. Batimos la yema con la mitad de azúcar por un lado hasta que quede algo más blanca. Batimos la clara por otro lado y cuando esté casi a punto de nieve, añadimos el resto del azúcar y terminamos de montar (con un tenedor vale, aunque podemos usar varillas eléctricas)
Añadimos la mezcla de chocolate a la yema con azúcar y mezclamos con cuidado con una lengua o cuchara de madera.
Agregamos las claras montadas al resto de la mezcla con mucho cuidado y con movimientos envolventes para no perder el aire que hemos metido con el batido.
A esa mezcla, vamos añadiendo poco a poco la harina tamizada (pasada por un colador o tamiz) y seguimos integrando todo con movimientos envolventes y suaves. Echamos una pizca de sal.
Untamos con mantequilla y cacao en polvo o harina los moldes si los queremos desmoldar en un plato, si no, no hace falta. Vertemos la mitad de la mezcla en cada molde.

En este momento podemos optar por dos cosas: hornearlo en ese preciso instante o congelarlo y así podremos hornearlo cuando nos haga falta y ya lo tendremos preparado con antelación.

Para hornear, tan solo precalentar el horno a 200 grados, meter los coulant y bajar la temperatura a 180 grados Dejarlos 8-10 minutos nada más. Sacar y dejar templar.
Lo ideal es que quede una ligera película exterior cuajada a modo de bizcocho y un interior líquido, pero podéis hacerlo más o menos según vuestro gusto si no os va tan líquido.
¡A disfrutar!




Este un poquito más hecho

miércoles, 4 de marzo de 2015

Cupcakes de zanahoria

Estos pastelillos están de vicio. Puedes hacer la receta como magdalenas o como un bizcocho para hacer una tarta, eso si, está buenísima con frosting de crema de queso por encima, sin duda. Si no te gustan muy especiados, no te pases con las especias. Yo los hago con harina integral, pero los he hecho con harina normal, salen más jugosos.

Ingredientes:

  • 180 gramos de azúcar moreno
  • 30 ml. de leche
  • 2 huevos
  • 145 ml. de aceite de oliva suave
  • 180 gramos de zanahoria rallada
  • 50 gramos de nueces partidas
  • 180 gramos de harina blanca o integral
  • 1 cucharilla de canela molida
  • 1 cucharada de levadura química en polvo
  • 1 pizca de sal y nuez moscada
Ponemos primeramente el horno a precalentar a 180 grados arriba y abajo.
Mezclamos en un bol los ingredientes secos: la harina tamizada, la levadura, la sal, la canela y la nuez moscada.
Rallamos la zanahoria y reservamos.
En otro bol, batimos los huevos con el azúcar y añadimos la leche. Luego incorporamos el aceite. Añadimos los ingredientes secos y removemos para mezclar bien. Por último, añadimos la zanahoria rallada y las nueces y mezclamos otra vez.
Ponemos las cápsulas de magdalena en los huecos del molde de aluminio o silicona y las vamos rellenando hasta la mitad (todo lo más hasta 2/3 partes) con ayuda de un cazo, una cuchara o una cuchara de helado.
Metemos al horno unos 15 minutos hasta que estén hechas por dentro (podemos pinchar con un palillo y si sale seco es que ya están)




Estos llevan una buttercream teñida de verde


Una idea de decoración, con un frosting teñido de morado,
frutos secos tostados y sirope de chocolate

Yo los suelo decorar con un frosting de queso hecho con 225 gramos de queso crema de untar frío, 75 gramos de mantequilla a temperatura ambiente, 100 gramos de azúcar glasé tamizada y un poco de esencia de vainilla.
Batimos bien la mantequilla con unas varillas eléctricas, vamos echando el azúcar tamizada poco a poco y seguimos batiendo bien hasta que la mezcla blanquee. Luego echamos el queso crema y la esencia de vainilla y batimos todo bien hasta que quede una crema suave pero consistente. Metemos en una manga pastelera y enfriamos un poco en la nevera antes de decorar.

jueves, 19 de febrero de 2015

Bizcocho Genovés

El otro día fue el cumpleaños de mi chico y decidí hacerle una tarta algo diferente; así que decidí hacerla con bizcocho genovés, que nunca había hecho. Aunque dicen que: ¡los experimentos con gaseosa!, yo casi siempre hago caso omiso en esto de la cocina; así pasa, que a veces meto la pata y no sale como yo pensaba. En este caso no fue así; salió como yo quería y realmente bueno.
El bizcocho genovés es uno de los más básicos en pastelería. No contiene casi grasa y es muy esponjoso y ligero, debido a la introducción de aire en la masa. Es perfecto para rellenar y obtener pasteles ligeros. Se corta muy bien y se desmiga mucho menos que otros, además, absorbe muy bien los líquidos por lo que se puede emborrachar con lo que queramos: almíbar, licor reducido, zumo de naranja o jarabe de naranja, limón, mermelada ligera, unas natillas ligeras...
Si no os hacéis aun a la idea de como queda, es como los bizcochos de los pastelillos esos cuadrados borrachos de las pastelerías, bueno... pondré fotos, jajaja.

Ingredientes para un bizcochito que se puede cortar en dos por la mitad y rellenar. Si queremos una tarta más alta como yo hice, hacemos dos hornadas con doble de ingredientes o primero uno y luego hacemos el otro:
  • 30 gramos de mantequilla (se puede hacer sin ella)
  • 4 huevos
  • 120 gramos de azúcar glacé tamizada
  • 120 gramos de harina de trigo tamizada
  • aroma de vainilla (opcional)
Encendemos el horno a 180 grados arriba y abajo.
Untamos un molde con mantequilla y luego espolvoreamos harina (para que no se pegue la masa)
Separamos las yemas de las claras, procurando que en las claras no caiga nada de yema y que el bol donde batamos las claras esté perfectamente limpio y seco. Batimos las yemas con unas varillas y con la mitad del azúcar glasé y el aroma de vainilla si se desea y reservamos.
Batimos las claras, preferiblemente con unas varillas eléctricas si no queremos dejarnos el brazo y cuando estén casi montadas, añadimos el resto del azúcar glasé. Una vez montadas a punto de nieve (que queden duritas y no se caigan del bol), añadimos las yemas batidas poco a poco, incorporándolas con una lengua o cucharón, con movimientos lentos y envolventes, ya que no queremos que las claras pierdan el aire que tienen. En este momento, si queremos, añadimos la mantequilla derretida en el microondas si se desea (se puede hacer sin mantequilla)

Una vez las claras y las yemas juntas, con poquitos movimientos envolventes, vamos añadiendo poco a poco la harina tamizada y seguimos con la lengua o el cucharón envolviendo la mezcla poquito a poco para que no pierda consistencia.

Una vez todo junto, vertemos en el molde y metemos unos 30 minutos. Comprobamos con un palillo que está echo. Se tostará algo la parte superior. Ya lo podéis probar que es muy bueno y muy agradecido para tartas porque no se desmorona. Yo personalmente lo corto por la mitad con una lira (instrumento como una sierra de marquetería que va a ras de la encimera y corta a la misma medida por igual)

La tarta que hice de cumpleaños le puse un almíbar de ron (vaso de agua. algo menos de azúcar al fuego y cuando ha cocido un poco, echamos el ron y dejamos que se evapore el alcohol) para emborrachar el bizcocho, un piso rellenos de ganache de chocolate, otro con mermelada de ciruela para dar un toque ácido que me encanta y frosting de crema de queso. La bañé con cobertura de chocolate que quedó crujiente y la decoré con frosting de queso y fresas frescas.






martes, 17 de febrero de 2015

Mug Cake de Nutella

Esta cosa tan buena está ahora súper de moda; la venden industrial en supermercados. Pero, nada mejor como hacerla tu misma/o y así, por lo menos, sabes lo que lleva. Es calórico, claro, pero no tienes por qué comerlo todos los días, sino cuando te de un antojo de dulce, para un postre rápido en un momento en que no sepas qué hacer...
Es muy sencillo y solo necesitas una taza apta para microondas y los ingredientes que a continuación te digo. Lo podemos hacer de muchos otros sabores.

Ingredientes para una taza de unos 300 ml:
  • 3 buenas cucharadas de Nutella
  • 1 cucharada de aceite de oliva suave
  • 1 huevo
  • 3 cucharadas de azúcar
  • 2 cucharadas de leche
  • 3 cucharadas de harina
  • 1 cucharada de cacao en polvo sin azúcar (no vale colacao o similar; yo uso uno de lata valor, de color dorado)
  • 1 pizca de levadura química tipo royal (1/4 cucharadita)
Mezclamos el aceite, el huevo y la leche. Añadimos el azúcar, incorporamos la nutella. Luego la harina, el cacao y la levadura. Lo integramos todo con unas varillas para airear la mezcla y batirlo bien.
Vertemos en un taza apta para microondas y metemos a calentar a máxima temperatura durante minuto y medio aproximadamente. Sacamos y tocamos un poco por encima y si vemos que está muy tierno aun, metemos diez segundos más. Cuidado que se pasa rápido y se queda un bizcocho duro y seco. El truco es que quede tierno por dentro, como semi crudo. Esta´muy bueno , se puede compartir y se hace rapidísimo. ¡Qué más queréis amantes del chocolate!



Frosting de queso crema

Esta receta  es ideal para decorar cupcakes o para rellenar y decorar tartas. Es una crema de queso que he modificado para que no quede excesivamente dulce y esté deliciosa. Si la buttercream de mantequilla y azúcar os parece demasiado dulce para las decoraciones, probad esta modalidad y quedaréis encantados. Va perfectamente con tartas o cupcakes de zanahoria, para red velvet, relleno de tartas... Es muy sencilla, lo importante es la paciencia y el tener los ingredientes en su punto de temperatura. Además, decir que es mucho más fácil hacerla con una batidora de varillas eléctrica o con un robot con varillas, ya que necesita algo de tiempo de batido.

Ingredientes para unos 12 cupcakes o relleno de un piso de tarta. Si se quiere hacer más, doblar cantidades:
  • 75 gramos de mantequilla a temperatura ambiente (no líquida)
  • 100 gramos de azúcar glacé o icing sugar
  • 225 gramos de queso crema (tipo philadelphia), frío
  • Esencia de vainilla en pasta o gel
Batimos la mantequilla primero, bien batida hasta que blanquee; luego vamos añadiendo el azúcar tamizado con un colador o tamiz hasta que la integremos por completo. Veremos que la mezcla al principio se ve como polvo o grumos pero si tenemos paciencia quedará suave y cremosa y más blanca. Una vez integrada, echamos la esencia deseada. Posteriormente y de una vez, echamos la crema de queso bien fría y seguimos batiendo. Podemos ayudarnos de un lengua para ir bajando lo que se va quedando en las paredes del bol. Una vez todo integrado y tras 5 minutos de batido más o menos, podemos reservar en la nevera hasta que lo vayamos a utilizar.
Si queremos darle un aspecto más vistoso, con ayuda de una lengua, podemos teñirlo con algún colorante para que quede más vistoso a la hora de decorar algún cupcake o tarta.
Una vez decorada la tarta, aguanta hasta 2-3 días en la nevera al llevar crema de queso. No dejar fuera de la nevera.

viernes, 13 de febrero de 2015

Cupcakes de vainilla

Esta es una receta básica para aprender a hacer cupcakes. La diferencia entre éstos y nuestras magdalenas es que, los cupcakes son como unas tartas en miniatura, es decir, no son simples magdalenas para mojar, sino pequeños pastelitos, que como tal, van decorados y rellenos como si fueran auténticas tartas personalizadas.
Hay infinidad de sabores, de recetas, de combinaciones, pero la base es una magdalena más jugosa que las que conocemos y con diferentes rellenos y sabores y una decoración en crema por encima. A partir de ahí y según nuestro gusto y nuestra imaginación podemos hacer infinidad de variedades, desde las más comunes como ésta que voy a explicar, hasta más raras como los de cerveza negra, especias, zanahoria, o incluso salados.
Estos de vainilla son los clásicos, como yo los llamo. Para probar, podemos empezar por estos y luego ir variando. Os dejo dos variedades, en una se utiliza mantequilla y en la otra aceite como en nuestras magdalenas.

Ingredientes para unos 12-18 cupcakes:
  • 110 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • 225 gramos de azúcar
  • 2 huevos a temperatura ambiente
  • 250 gramos de harina
  • 1 cucharadita y media de levadura química (Royal roja)
  • 120 ml. de leche
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (mejor en pasta o gel, no líquido)

Ingredientes para la variedad sin mantequilla:
  • 150 gramos de aceite de girasol
  • 150 gramos de azúcar
  • 150 gramos de harina
  • 3 huevos
  • 2 cucharaditas de levadura
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
Precalentamos el horno a 180 grados.
Tamizamos la harina y la levadura con un colador o tamiz y reservamos.
En un bol, batimos el azúcar con la mantequilla hasta que esté cremosa. Luego, vamos añadiendo los huevos uno a uno para que se integren bien. Añadimos el extracto de vainilla. Añadimos la mitad de harina con la levadura y batimos, luego la mitad de la leche y seguimos batiendo, luego lo que queda de harina y lo que queda de leche y terminamos de batir.
Repartimos la mezcla en las cápsulas, rellenando solo hasta la mitad o todo lo más 2/3 del molde. Metemos al horno unos 20 minutos con la rejilla en el centro y el horno encendido arriba y abajo, sin ventilador. Podemos comprobar que están listos si al hundir un palillo, sale limpio. Sacamos del horno y mantenemos 2 minutos en el molde de metal e inmediatamente los sacamos a una rejilla para que se enfríen (si no, se abrirán las cápsulas)
Dejamos enfriar por completo antes de decorar.
Podemos quitar un pedacito del centro con un descorazonador y rellenar con lo que queramos para que quede más jugoso: chocolate, mermelada, frutos rojos en compota, dulce de leche...luego, volvemos a poner el pedacito de bizcocho que hemos quitado y decoramos por encima.

Ingredientes para la decoración básica o buttercream de vainilla:
  • 200 gramos de mantequilla en pomada (fuera de la nevera)
  • 200 gramos de icing sugar o azúcar glass
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
Ponemos todo menos el azúcar a batir (varillas eléctricas o robot con varillas). Vamos añadiendo poco a poco el azúcar, con cuidado que ponemos la cocina perdida de polvo. Una vez todo integrado, tener paciencia e ir batiendo a mayor velocidad unos 5 minutos hasta que quede una mezcla homogénea y cremosa.
Para mi gusto, la buttercream así me está demasiado dulce. Os enseñaré otras maneras de decorar los cupcakes en otras recetas que son menos empalagosas.

jueves, 5 de febrero de 2015

Masa de Pizza

Hacer una pizza casera es muy sencillo y encima estará más buena que las compradas porque la hacer a tu gusto. Yo de momento, te pongo mi receta de la masa de pan de la pizza; el resto lo pones tú, jejejeje.

Ingredientes:
  • 200 gramos de harina
  • 100 gramos de agua tibia
  • 5 gramos de levadura seca de panadero (no es la Royal roja, fijaros que ponga de panadero o de pan)
  • 1 cucharadita de aceite de oliva
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 pizca de azúcar
  • tomillo u orégano seco si se desea
Hacemos un volcán en la encimera o en un bol directamente y ponemos los demás ingredientes en el centro. Amasamos muy bien la masa, hacemos una bola con ella y la dejamos reposar a temperatura ambiente una hora más o menos hasta que fermente y crezca.
Estiramos la masa, rellenamos al gusto y al horno.